Puesto que es raro que nuevos trabajadores se ajusten exactamente a las necesidades de una organización, se les debe capacitar y/o entrenar para que su rendimiento sea eficaz. Así mismo, se debe desarrollar a los empleados ya existentes. Ya que el desarrollo les proporcionará nuevas capacidades para asegurar su utilidad contínua para la organización y satisfacerá sus deseos personales de crecimiento y avance.
Para ABB ésta es una preocupación constante y lo pone de manifiesto en uno de sus principales valores:
"Proporcionar a nuestros empleados oportunidades para aprender, crecer y compartir el valor creado con su propio esfuerzo" . . .